Emociones, aventura y romanticismo vs probabilidades

¿Cuál es la probabilidad de que un mensaje lanzado en una botella al mar llegue a una costa?

¿Qué probabilidad hay de que esta botella sea encontrada?

¿Qué probabilidad hay de que quien encuentra la botella, entienda el idioma en el que está escrito el mensaje?

¿Qué probabilidad hay de que se responda finalmente a quien lanzó la botella?

¿Seguiremos vivos para ese momento?

Muchas preguntas y complicadas sus respuestas, ya que no hay evidencias sobre ninguna de ellas, tan solo, suposiciones y aproximaciones que desarrollaremos en este post. El motivo del mismo, únicamente que reflexionemos sobre lo complicado y las pocas posibilidades que vamos a tener cada uno de nosotros de encontrar un mensaje en una botella cuando damos un paseo por la playa.

Nuestro punto de partida es que no somos expertos en estadística, ni queremos hacer un estudio totalmente fundado que se base en probabilidad, flujos de las corrientes marinas, resistencia de materiales, aleatoriedad. Simplemente se trata de abrir un debate sobre las probabilidades de que encuentren una botella que lancemos con un mensaje y el interés o fascinación que sentimos los seres humanos por lanzar nuestros mensajes en botellas a recorrer el mundo.  Seguramente lo que responderíamos casi todos es que la probabilidad es más que mínima, es ínfima.

Entonces ¿por qué seguimos lanzando mensajes al mar en botellas? ¿qué nos mueve a coger de manera predeterminada una botella, un papel, un corcho e ir al mar a lanzar nuestro mensaje? ¿cuál es el objetivo? ¿qué esperamos? ¿qué escribimos? ¿por qué nos atrae tanto un mensaje dentro de una botella flotando en el mar?

Mensajes en botellas

Ante todas estas preguntas, lo primero que podría pasar por nuestra cabeza, es que el lanzar un mensaje en una botella al mar es algo residual, un juego de niños, un experimento semi-científico, un momento puntual de locura que nos puede embargar, o una coincidencia de los astros que nos lleva a escribir y lanzar nuestra botella.

Pero nada más lejos de la realidad, no se trata de un acto residual de un porcentaje mínimo de la población. Al día se lanzan miles de mensajes en botellas al mar. Obviamente no hay una base de datos donde consultar, no hay un listado de lanzadores de botellas y nuestro querido Google tampoco sabría contestar a ello. Pero sí que hay datos en el que nos podemos basar para hacer esa suposición, y es el número de botellas con mensaje que se encuentran al mes, o casi semanalmente. Probablemente esta última palabra, semanalmente, habrá sorprendido. Pues, es correcta, no todas las semanas se encuentran botellas con mensaje, pero hay semanas que se encuentran un par de ellas, incluso semanas que se encuentran tres.

A continuación, se muestran noticias de botellas con mensajes encontrados en los últimos días, podemos suponer que esta no ha sido una época especial para la localización de mensajes en botellas, sino que esta media es la habitual.

15-11-2017

Una pareja lanzó una botella al mar con un mensaje dentro, mientras disfrutaban de un crucero por el caribe. Esta botella estuvo flotando por el mar 5 años hasta que fue encontrada en las Indias Británicas occidentales.

“To whom it concerns:

Hope you’re having a great day, your health is good, and you live a long and prosperous life.

With love,

Larry and Janie, Little Rock, Arkansas, USA.”

 

Deseaban que quien encontrase la botella disfrutara de un bonito día, tuviera salud y una vida prospera. Tan sólo eso. Obviamente, solo la tecnología que soporta las nuevas redes sociales, en este caso, Facebook, permitió dar con Larry y Janie, ya que tampoco habían dado más datos.

Mensajes en botellas

15-11-2017

Una botella lanzada en 2010 desde Rhode Island, fue encontrada en las playas de Florida, a más de 2000 Km y 7 años después, por Stephanie. Para sorpresa de Stephanie, que tardó varios días en abrir la botella y leer el mensaje. Esta botella además de contener una carta escrita por Athina McAleer, que comenzaba diciendo que el cielo tenía un nuevo ángel con ellos, contenía los restos de Cindy, su madre que había muerto de cáncer con 53 años. Era el particular homenaje que Athina hacía a su madre, como si su viaje en esta vida continuara.

Stephanie cuando leyó el mensaje se quedó abrumada sin saber qué hacer. Finalmente decidió que tenía que colaborar, no podía desinhibirse de lo que la vida le había puesto delante. Así que, primero esparció parte de las cenizas de la madre de Athina en una palmera de su jardín, como recuerdo de que Cindy también estuvo allí, añadió unas líneas a la carta explicando el viaje de la botella y su parada momentánea en Florida y volvió a lanzar la botella al mar. Cindy continuaría su camino.

Obviamente escribió a Athina y le explicó lo que había hecho. La respuesta de Ahina fue de tremenda gratitud.

Al final de la entrevista Sthepanie comenta “No sé si yo encontré la botella, o la botella me encontró a mí

Mensajes en botellas

14-11-2017

Devon un niño de 9 años le pidió a su padre, pescador, que cuando estuviese en alta mar lanzase una botella al mar con un mensaje que él había escrito, a ver si alguien lo encontraba. Y sí, tuvo suerte, 18 meses después la botella que había sido lanzada en Atlántico frente de las costas de la Isla de Terranova fue encontrada en las costas de Francia. De nuevo fue Facebook quien facilitó el contacto entre Devon y Amélie Philip.

Mensajes en botellas

13-11-2017

En este caso en particular, la botella no fue lanzada al mar sino en los grandes lagos, cerca de Green Bay, en Michigan, donde la familia de Bill, el niño que escribió el mensaje, solía veranear en esa zona. Y esta botella, en este caso, no recorrió miles de km, fue encontrada en Nahma Township en el propio lago a unos 200Km de distancia. Pero se encontró 10 años después de que se lanzase. Probablemente llevaba años esperando que alguien la rescatara del olvido.

La cuestión es cuando la joven Mannisto de 16 años encontró la botella trató de localizar a Bill que tendría ya 21 para decirle que había localizado su botella, sin antes pensarlo mucho, había 5 años de diferencia entre Bill y Mannisto. Pero cuál fue su sorpresa, no fue Bill quien contestó a su carta, sino su hermana. Bill había muerto. Lo que en principio parecía una situación incómoda, con el tiempo ha dado lugar a relación de amistad que perdura, Mannisto y la hermana de Bill se hicieron muy amigas. La carta de Mannisto supuso una alegría para la familia de Bill, era como una llamada desde muy lejos diciendo: aquí estuve.

Lo que una botella une no lo separa el tiempo.

Mensajes en botellas

12-11-2017

Ahora una europea. En octubre de 2014 una niña de 6 años lanzó una botella al mar con un mensaje dentro en Noruega, la botella no recorrió mucha distancia, pensando en las gigantescas dimensiones del océano, tan sólo 425 millas marinas y fue encontrada 6 semanas después de que la botella empezara su viaje. Lo curioso de la historia, es que ha sido ahora cuando el afortunado que encontró la botella ha intentado localizar a Caris, así se llama la niña. Y lo ha conseguido, ahora Caris tiene 10 años.

Mensajes en botellas

5-11-17

No siempre que se encuentra una botella con un mensaje dentro, se logra contactar con su dueño original, e incluso hay veces que todo queda en un auténtico misterio y no se logra conocer al escritor del mensaje. Esto fue lo que ocurrió con la botella encontrada por dos hermanos, Ruben y Dylan, que encontraron una botella en Exmouth mientras jugaban en la playa. La botella contenía un par de fotos y un poema. El poema hablaba de un soldado que sufría porque no vería a su hijo crecer.

Es fácil suponer que se trataba de un soldado que combatía en la primera guerra mundial y temía morir en el siguiente combate, por ello decidió lanzar un último suspiro al mar.

Mensajes en botellas

4-11-17

No es que quiera sacar a relucir historias con cierta tristeza y melancolía, simplemente estoy siguiendo un puro orden cronológico.

Lucas era un niño de 2 años que falleció por meningitis. Como es obvio el dolor en la familia era tan inmenso que no sabían cómo superarlo. Así que la abuela de Lucas decidió lanzar un mensaje al mar en una botella, con una foto de su hija Sasha y su nieto Lucas. El destino quiso que esa botella llegase a las costas de Turquía, donde Emel Safoglu pasaba el luto por la muerte de su hija Reyhan de 13 años hubieses fallecido en un accidente arrollada por un tren. Cuando Emel encontró la botella, se derrumbó a llorar pensando que los dos niños estaban ahora juntos en el cielo. Emel contactó con Sasha a través de Facebook.

Mensajes en botellas

31-10-2017

Este artículo habla de la botella de Miranda, que cuando tenía 8 años lanzó su botella al mar. Las casualidades de la vida hicieron que después de más de 29 a la deriva, el huracán Irma llevara la botella a la isla de Salepo. Los destrozos del huracán como es sabido fueron tremendos y muchos voluntarios acudieron a la costa a ayudar en la limpieza de las mismas. Una pareja de voluntarios en su tarea de limpieza encontró la botella y quedaron encandilados con la carta de Miranda.

“Hola, mi nombre es Miranda Dawn Moss, tengo 8 años y estoy en tercer grado en el colegio de Foster Park Union S.C.  La dirección de mi casa es Rt 5 box 449 A, vine a la playa de Edisto….”

De nuevo fue la red social de Facebook quien permitió encontrar a Miranda, ya una mujer de 37 años.

Mensajes en botellas

18-11-2017

Un joven, Hayley, de 12 años lanzó al mar su curiosa metáfora sobre los mensajes en botellas, una pelota de béisbol. Pero ha sido ahora con 18 años cuando le han escrito para decirle que han encontrado su botella, perdón, su pelota.

Mensajes en botellas

Como decíamos esta era la última noticia de mensajes en botellas. Ya ha quedado en evidencia que se encuentran muchas más botellas con mensaje de las que jamás hubiéramos pensado. Ahora vamos a volver al motivo de este artículo, lo complicado de encontrar una botella con mensaje en alguna playa.

Tan solo hemos de pensar en la enorme extensión que supone el agua en nuestro mundo. Al analizar la superficie del planeta, sencillamente se puede estimar que un 71 % está cubierto de agua, y el restante 29 % es masa continental. De esa superficie, el 96,5 % es agua salada y se distribuye entre los océanos y mares, mientras que el restante 3,5 % es agua dulce que se encuentra a nivel superficial en forma de ríos y arroyos, a nivel subterráneo en forma de acuíferos naturales, y en forma de hielo en los polos y cimas de montañas, (como curiosidad, el 69% del agua dulce se encuentra congelada). Si la superficie de la tierra es de 510,1 millones de km2, por lo tanto, la superficie de nuestros mares y océanos es de 349,49 millones de Km2.

Para poder comparar la superficie de agua salada con la superficie de costa, debemos calcular cual es el perímetro de litoral terrestre. Esta cifra es bastante complicada de conseguir, ya que la geometría del litoral es muy compleja. Para poder hacer estimaciones se debe decidir un intervalo recto con el que hacer todas las mediciones. Es lo que se llama paradoja de línea de costa, no es objeto de este artículo explicar como se consigue calcular cual es la longitud del litoral costero.

Mensajes en botellas

Por ello vamos a trabajar con una cifra. Para ello, nos basamos en un ranking que nos ofrece Wikipedia, en el que ordena a los países en función de los km de costa que tienen, aparecen dos listados, el que se basa en los datos que publica “The World Factbook” y los que publica el “World Resources Institute”.  A modo de curiosidad indicamos los 10 primeros (la Antártida no es un país):

  1. Canadá
  2. Indonesia
  3. Groenlandia
  4. Rusia
  5. Filipinas
  6. Japón
  7. Australia
  8. Noruega
  9. Estados Unidos
  10. Antártida
  11. Nueva Zelanda

La longitud total según The World Factbook es de 797.835 Km y según World Resources Institute es de 1.278.106 Km, como se comentaba es una cantidad muy difícil de calcular, por ello la diferencia entre estas dos cifras. Para nuestro caso vamos a considerar esta última cifra que es mayor, lo que en principio favorecería que una botella llegase a costa, hay más litoral.

El ancho de una playa o costa varía en función de las mareas, en aquellas costas que no tienen una pendiente pronunciada y no son litoral de grandes océanos podemos hablar de 1-2 metros, pero aquellas playas en las que la plataforma continental tengan una pendiente pronunciada y el litoral sea con una grandes mares u océanos, la variación puede llegar a 50-100 m. Se debe elegir una cifra como la media de todas las playas y costas, si elegimos una media de 30 metros, esta cifra no será muy distante de la real. En este caso la superficie de costa a nivel mundial sería de unos 38.343 Km2. Es decir, la superficie de costa en comparación con la superficie total del mar es más o menos un 0,0001%.

Una cifra sorprendente, hay miles de km2 de mar donde pueden estar flotando las botellas por Km lineal de costa. Pero ahí no acaban las dificultades, podemos seguir con las preguntas que se indicaban al inicio del artículo, para seguir comprobando la probabilidad tan baja que hay de que una botella sea encontrada.

  • ¿Qué tanto por ciento de botellas consideramos que no se rompen al chocar con alguna roca o con cualquier barco?

Podemos asumir que esta cantidad podría no ser importante, ya que es probable que una cantidad de botellas sean de plástico, pero muchas otras son de cristal, un material más frágil. Sea como fuere, este es un factor que sigue disminuyendo la posibilidad de que una botella llegue a una costa, al menos completa tal como se lanzó.

  • ¿Qué probabilidad hay que de que una botella quede encallada en una zona de imposible o muy difícil acceso?

La respuesta, obviamente es muy complicada, pero si podemos asumir que es probable que como mínimo al menos a un 30% de la costa no accede el ser humano, por la dificultad, por la distancia, por el clima, por la falta de población cercana.

  • ¿Qué probabilidad hay de que quién encuentre el mensaje en la botella sepa leerlo y luego tenga posibilidades de contactar con su dueño original?

Aquí debemos diferencia dos dificultades, primero el idioma y segundo la posibilidad de contactar. Respecto al idioma, el auge del inglés (1.500 millones de personas lo hablan como primer o segundo idioma) ha facilitado mucho la comunicación, pero esta enorme cifra es solo un 25%, nos queda un 75% de población que no hablan inglés. Y por desgracia, también debemos añadir que todavía un 10% de la población tiene graves problemas para leer y escribir algún idioma. En cuanto a la posibilidad de contactar, como habéis podido comprobar en los casos de botellas encontradas que hemos comentado anteriormente, la mayoría de los casos se ponen en contacto a través de las redes sociales. En este caso, el porcentaje de la población que tiene acceso a las redes sociales es de solo el 37%.

Podríamos seguir comentando dificultades y porcentajes, pero no aportaría mucha más información, al menos tan contundente como la ya comentada y sería ahondar en lo mismo, la dificultad de que nuestro mensaje en una botella llegue a ser encontrado.

La intención con este artículo es concienciar en la medida de lo posible, sobre la cantidad inmensa de botellas que han sido lanzadas al mar, que se lanzan y que es previsible que se sigan lanzando. Obviamente si sólo fueran botellas, no sería un gran problema, como habéis visto el mar es muy grande. La cuestión es que por desgracia las botellas es un tanto por ciento mínimo del total de basura que se lanza al mar. Toda esta basura cada vez tiene una afectación mayor, no solo a nivel visual, que es el menor de los problemas, nos afecta a todos, plantas, animales y seres humanos.

Por cada botella que se encuentra, son probablemente miles las que se han lanzado. Como decía Stephanie uno de los personajes sobre los que hemos hablado, las personas no encuentran botellas, son las botellas las que deciden que alguien les encuentre. Así pues, si esto es así.

¿Por qué seguimos lanzando mensajes en botellas al mar?

By | 2017-11-24T10:12:56+00:00 noviembre 24th, 2017|Botellas y mensajes|0 Comments

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