La leyenda del Fausto

El Fausto, un barco hundido en aguas canarias a finales de los 60 del siglo pasado, sigue siendo, en estos momentos, uno de los mayores misterios de la marina española. Pero ¿sabes en qué se basa la leyenda? Aquí vamos a explicártelo.

El Fausto, un pesquero de casi 14 metros de eslora, se preparaba, durante las fiestas del Carmen de 1968, para llevar a la isla de La Palma desde El Hierro, un trayecto de 98 kilómetros en total), algunos plantones de platanera. Un trabajo rutinario en un día tranquilo que nadie podía sospechar con la tragedia del barco hundido.

Miguel Acosta y Ramón y Heriberto Concepción eran los tripulantes habituales del barco, a los cuales se les unió Julio García Pino, un mecánico cuya hija estaba enferma y que necesitaba llegar a La Palma cuanto antes. Por este motivo, decidió subir a El Fausto, que debía llegar a su destino a primera hora de la mañana, cosa que nunca ocurrió.

El fausto

Cinco días después, siendo ya 25 de julio, los temores de los familiares ante la amenaza de encontrarse con un barco hundido parecieron disiparse cuando la Duquesa, un barco frigorífico inglés, afirmó haber encontrado a El Fausto a 100 kilómetros al oeste de Lanzarote. Sus tripulantes estaban bien y pidieron agua y combustible para poner rumbo a La Palma. Pero esto tampoco sucedió nunca.

Nada se supo de El Fausto hasta el 9 de octubre de ese año, cuando el Anna di Maio, un buque italiano, afirmó haber encontrado un barco fantasma a la altura del Trópico de Cáncer que encajaba en la descripción.

En el interior de El Fausto solo había un cadáver desnudo, que se interpretó que era el de Julio García Pino, y una libreta con las hojas arrancadas, salvo una. En ella decía “Tú sabes que Dios quiso para mí este destino” y “Nunca le digas a Julín (su hijo) lo que ha sucedido”.

El fausto

El buque italiano pasó dos días remolcándolo hasta que, una mañana, el cabo que le unía con El Fausto apareció cortado. Desde entonces, nunca se ha vuelto a saber nada de él. Puede que sea, ahora mismo, un barco hundido. O tal vez no.

El fausto

Averías mecánicas, remolinos atlánticos, cuestiones de contrabando y tráfico de drogas, una batalla entre submarinos americanos y rusos con motivo de la Guerra Fría e, incluso, el intento de llevar a un refugiado nazi hasta Venezuela fueron algunas de las explicaciones, la mayoría bastante descabelladas, que trataron de explicar la tragedia de El Fausto, el barco hundido o desaparecido más intrigante de nuestra armada.

By | 2017-12-23T10:14:23+00:00 diciembre 23rd, 2017|Todo Sobre el Mar|0 Comments

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